sábado, 28 de febrero de 2009


Alguna vez preguntó qué daría por saber lo que piensas,
qué haría yo por tocar tus sueños. Y no contesté. Me nubló el recuerdo.
Y hoy lo se, no daría todo por saberlo. Dejaría algo por qué seguir viviendo.
No apostaría lo que tengo por llegar a tu mente.
Ahora se que te robas el alma y las ganas de vivir el presente.
Y no vale de nada querer soñar, querer tenerte cuando quieres volar.
Hoy todavía no se lo que piensas, aún no se si me sueñas.
Pero no daré nada por descubrirlo, esperaré a que quieras decirlo,
o simplemente vivirlo, así, sin palabras, como siempre me hablas.